Nuevos ciclos

Escrito el 02/12/2024
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


Al atardecer, Jesús dijo a sus discípulos: «Crucemos al otro lado del lago». Marcos 4:35 (NTV)


Con estas palabras, Jesús se refirió a un desplazamiento geográfico. Sin embargo, no puedo evitar la tentación de pensar en que aquella frase (crucemos al otro lado) contiene una poderosa invitación espiritual. 

"Pasar al otro lado" es una invitación a romper ciclos o a abandonar una “zona de confort” en la que percibimos que no estamos siendo productivos. Si usted quiere progresar y avanzar, entonces debe entender, en primer lugar, que es tiempo de salir del lugar donde usted se encuentra.

No se conforme. Usted no puede seguir viviendo de la misma manera. La vida es muy corta, como para desperdiciarla en ocupaciones que no darán ningún fruto. 

Usted debe ser determinado. No se aferre a lo que ya conquistó, hay mucho más por lograr, pero la decisión es suya, de nadie más.

Tal vez usted deba salir de una relación tóxica que le impide acercarse a Dios y lo inhabilita para cumplir su propósito.

Es probable que usted lleve mucho tiempo haciendo lo mismo y que Dios le esté hablando para que se reprograme para los nuevos planes que Él tiene para usted. No tema, si Dios es quien lo guía, entonces tendrá éxito.

Lo nuevo a veces genera expectativa, pero también temor. No permita que el temor le quite la oportunidad de ver hecho su sueño realidad. 

Cierre ciclos. Si tiene asuntos pendientes, conclúyalos. Si quiere ir a un nuevo nivel, entonces deberá  estar dispuesto a abandonar el lugar en el que se encuentra.

Recuerde esta verdad histórica: “para llegar a la tierra prometida de Canaán, primero tendremos que salir de la tierra de la esclavitud”. Permítame preguntarle: ¿cuál es su Egipto?

No se aferre y mucho menos se cause dolores. Aprenda de Jesús. Él terminó el día estando en un costado del mar de Galilea, pero sabía que el siguiente día debía comenzarlo estando del otro lado.  

Usted puede reiniciar el cronómetro. No se quede en la línea de salida, avance y corra hacia la línea de llegada. Hay nuevos procesos de Dios para usted, no tema, vívalos, enfréntelos.

Quizá ha estado orando por algo nuevo, por un quiebre en su vida, por cambios significativos. Pues bien, es muy probable que Dios lo esté llamando a “pasar al otro lado” y cruzar junto a Él, un mar impetuoso que intentará hacerlo devolver en su marcha, pero recuerde, si Jesús está en su barca, entonces su llegada será segura.

Desprenderse duele, hay dolor y a veces angustia cuando se está avanzando hacia una nueva orilla, pero confíe, Jesús controla las circunstancias, Él guardará su vida.

¡Pase al otro lado!