¿Visionario o conformista?

Escrito el 30/11/2025
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellosNúmeros 13:30


Doce fueron los espías que Moisés envió para que observaran la tierra prometida. Al regresar, diez de ellos, consternados por lo que vieron, coincidieron en que el pueblo que habitaba Canaán los superaba ampliamente, por lo que enfrentarlos sería un “suicidio”. 

Josué y Caleb, los dos espías restantes, pensaron distinto. 

Tengo la leve impresión de que, con frecuencia, resulta más fácil unirse al criterio de los negativos que a la opinión de aquellos que saben de lo que son capaces. Aceptamos con facilidad la sentencia de los incrédulos, y repelemos fervientemente las convicciones de los valientes.

Entienda esto. El talento y las capacidades por sí solas no lo llevarán lejos. Pero las habilidades sumadas a la actitud correcta lo llevarán tan lejos como se lo proponga. 

No es autosuficiencia, se trata de recordar las emblemáticas palabras de un hombre experimentado: Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Romanos 8:31. 

Usted elige. Serás de aquellos que miran de lejos lo que Dios les entregó, o serás de los pocos, pero muy recordados, que enfrentarán al pueblo enemigo para reclamar lo que les pertenece.

Los diez espías se llamaron a sí mismos “langostas salvajes”. Para mí, la forma como hablaron de sí mismos revela la génesis de su actitud. Muchos cristianos piensan, viven y actúan como “langostas salvajes”, olvidando que lo único que los separa de la tierra prometida es el costo de una batalla que Dios ha prometido pelear por nosotros y cuya victoria es un hecho.

Todos somos parte de un equipo. Tú integras un grupo familiar, un equipo empresarial o un comité; debes saber entonces que tus compañeros de equipo requieren gente con el optimismo y la confianza de Caleb. 

Con amor, su servidor.