La plenitud que viene de Dios

Escrito el 12/02/2026
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempreSalmo 16:11


Existen vacíos en el alma que solo el Señor puede llenar. Aunque abunden los bienes materiales como fruto de su esfuerzo, y aunque los afectos humanos brinden consuelo momentáneo, ninguna dádiva terrenal puede otorgar la plenitud que el corazón realmente anhela.

Esos vacíos espirituales —y los estados emocionales que con tanta facilidad cambian— no pueden transformarse por sí mismos. Solo la presencia de nuestro Dios poderoso y amoroso tiene la capacidad de restaurar, estabilizar y llenar.

La falta de gozo revela una ausencia más profunda: la ausencia de Dios. La promesa bíblica es clara: cuando el corazón decide permanecer en la presencia de su Creador, encuentra alegría verdadera y plenitud duradera.

Si busca satisfacción absoluta en su profesión, en sus logros o en una relación afectiva, tarde o temprano experimentará mayor vacío. La prioridad no es aquello que Dios puede darle, sino Dios mismo. Su presencia reanima el corazón y da dirección segura a la vida.

Amado lector, no es el éxito ni son los recursos lo que produce llenura. Es la presencia viva de Dios la que concede gozo genuino.

¿Necesita dirección? En Su presencia Él le mostrará la senda de la vida.
¿Le falta alegría? En Su presencia hay plenitud de gozo.
¿Tiene hambre espiritual? A Su diestra hay delicias eternas.

No se desgaste buscando en fuentes equivocadas lo que solo puede encontrarse en Dios. Acérquese a Él. Permanezca en Su presencia. Permita que Su Espíritu llene cada área de su vida.

La vida alcanza su verdadero sentido cuando Dios ocupa el centro del corazón.

Bendecido día.