Perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos. 2 Corintios 4:8
Una sensación de derrota por causa de un fracaso del pasado podría quitarle la posibilidad de alcanzar el éxito que Dios ha reservado para usted.
Nadie está exento de un fracaso; por tanto, si fracasara, eso no significa que deba vivir con el “fantasma” de ese fracaso para siempre.
Quizá pueda sentir que ha sido derribado durante una gran batalla por alcanzar un sueño. Pues bien, entienda que existe una gran diferencia entre estar derribado y ser destruido.
Usted es derribado cuando su ánimo decrece, pero usted es destruido cuando su sueño muere.
El apóstol Pablo se sintió derribado. Él experimentó aquella sensación de desilusión a causa de la intensa persecución que vino como consecuencia de su llamado. Sin embargo, se levantó y continuó hacia su importante meta.
Es posible que sienta el peso de una derrota sobre sus hombros, aun así, debe levantarse y continuar.
Una separación, un divorcio o una desilusión que involucra personas de su entera confianza, podrían robarle el gozo y la expectativa por el futuro. Mi deber es decirle hoy: póngase en pie y continúe su marcha.
Quizá usted se sienta perseguido y atacado. Es como si sus enemigos lo estuvieran sitiando. Aun así, recuerde que usted no está solo; Dios jamás lo desamparará.
Sin importar qué tan rodeado se pueda encontrar, convénzase de que Dios es su protector; Él no huye, Él se mantendrá fiel y lo guardará de los peligros que lo están asechando.
Dios lo ayudará y lo hará de manera especial. Así como puso personas clave en el camino del apóstol Pablo, de la misma manera pondrá personas clave a su lado.
Es probable que sienta que el esfuerzo que hizo por cierto objetivo o meta fue en vano, y eso lo haga sentir derrotado. Le animo a ver el panorama completo.
Observe lo que no quiere ver. Vea lo mucho que ganó al haberlo intentado. Valore la experiencia que ahora tiene; moverse de su zona de confort definitivamente fue importante.
Ahora bien, sepa una cosa: usted tendrá otra oportunidad. Podrá estar golpeado emocionalmente, pero tendrá que levantarse de nuevo para dar lo mejor en la búsqueda de la visión de Dios para su vida.
Usted puede estar derribado, pero no destruido. Levántese y es tiempo de continuar.
¡Bendecido día!