“no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Hebreos 10:25)
Después de confesar a Jesús como Señor y Salvador, venimos a ser parte de la familia de Dios y necesitamos un lugar donde nos enseñen a caminar en esta nueva vida; es en la iglesia donde se nos ofrece esa protección y cuidado, para crecer de manera saludable; también aprender a identificar y renunciar a todas aquellas cosas inapropiadas que practicábamos antes de conocer al Señor.
Iglesia (Ekklesia) es la reunión de todos aquellos que hemos recibido a Cristo como nuestro único y suficiente Salvador, que hemos sido regenerados por el poder del Espíritu Santo y que nos reunimos en un lugar determinado para adorar, aprender, convivir y servir a Dios y al prójimo.
“¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?” (1 Co 3:16)
¿Por Qué Necesitamos De La Iglesia?
“Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular” (1 Co 12:27)
Una vez que recibimos a Cristo en nuestro corazón, venimos a ser parte de su cuerpo, que es la iglesia, Él la compró a precio de sangre y de quien Él es la cabeza
¿Por qué es importante la iglesia para el cristiano?
Es importante para el crecimiento espiritual, para conocer los dones y talentos que Dios ha puesto en nuestra vida y ponerlos al servicio de los demás; permite involucrarnos en las diferentes actividades que realiza cada semana y descubrir el área donde Dios quiere usarnos para bendecir a otros.
“Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios”. (1 Pd 4:10)
Hermanos, el libro de los Hebreos dice “no dejen de congregarse”, pero tampoco lo hagan por costumbre, esa es la razón por la que muchos hoy no crecen en la vida cristiana.
El salmista dijo: “Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos.” (Sal 122:1)