SIGUIENDO LA RUTA TRAZADA

Escrito el 08/07/2026
Iglesia del Nazareno Cali


(Sal 23:3) “Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre”

Les pasa a muchas personas que en su diario vivir desean que Dios les dé una visión clara del futuro, pero esto no ocurre así. La biblia nos muestra a Dios diciéndole a Abraham “Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré” (Gn 12:1) además le hizo una promesa de que su descendencia sería numerosa como las estrellas y como la arena del mar, pero no le dijo como lo haría, solamente Abraham tendría que aprender a confiar en la guía de Dios.

Como hijos de Dios es verdad que nos puede costar el confiar en sus promesas, principalmente cuando no nos muestra con claridad el camino por donde vamos a andar, pero debemos confiar en que Dios nos guiará, aunque no entendamos su plan completo para nosotros. Así como lo hizo Abraham, tenemos que aprender a depender de nuestro Dios, porque su camino siempre será seguro.  

Dios no promete eliminar los problemas porque son parte de nuestra formación, pero si nos prometió su fortaleza para los desafíos que se nos presenten cada día. Si no hubiera caminos difíciles, ni luchas diarias, tampoco creceríamos como hijos de Dios. El profeta Habacuc dijo: “Jehová el Señor es mi fortaleza, El cual hace mis pies como de ciervas, Y en mis alturas me hace andar.” (Hab 3:19)

Podemos estar siempre seguros de que nunca nos dejará solos con nuestras batallas, sino que Él está a nuestro lado para darnos fuerza y dirección para enfrentarlas.

“he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén” (Mt 28:20)