“Porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo, tenéis necesidad de que se os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de las palabras de Dios; y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche, y no de alimento sólido” (Hebreos 5:12)
El consejo bíblico nos lleva a reconocer que como cristianos todos tenemos una gran necesidad y es de alimento sólido, pero por muchas razones solo se busca la leche espiritual.
La gran mayoría del pueblo cristiano desconoce los caminos de Dios, por eso el Señor está llamando a hombres y mujeres para enseñar a otros creyentes la Palabra de justicia y ayudarlos a madurar en la fe.
“antes exhortaos los unos a los otros cada día…” (Heb 3:13)
Esta es una orden directa del Señor y nos debe impulsar a obedecer, pedir revelación al Espíritu Santo, orar y tener intima comunión con Dios.
¿Cómo cumplir esa orden?
Quizá Dios desea que profundice su tiempo con la Palabra de Dios para compartirla con aquellos que se encuentre en el camino y los anime a seguir adelante y a crecer en Jesús.
“Y el Espíritu dijo a Felipe: Acércate y júntate a ese carro. Acudiendo Felipe, le oyó que leía al profeta Isaías, y dijo: Pero ¿entiendes lo que lees? Él dijo: ¿Y cómo podré, si alguno no me enseñare? Y rogó a Felipe que subiese y se sentara con él” (Hch 8:29-31)
El mundo está hambriento de la Palabra de Dios y la misma iglesia tiene muchos niños espirituales, además cada día se añaden más.
Usted puede ser el Felipe de este tiempo ayudando a otros a pasar de la leche espiritual al alimento sólido, a todos los que Dios está poniendo en su camino. El compromiso está en atrevernos y comenzar hoy con esa tarea.
Bendiciones.