“Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.” (Ro 1:17)
El apóstol Pablo en este versículo declara que la salvación y el perdón de Dios no se ganan con buenas obras, sino que se reciben al creer en el evangelio. La frase "por fe y para fe" destaca que la fe es el principio, el proceso y el fin de la salvación.
La biblia menciona cuatro veces la frase "el justo por la fe vivirá" indicando que una persona es aceptada por Dios y recibe vida eterna al confiar en Él y no por sus propias fuerzas o en sus buenas obras. Se menciona una vez en el Antiguo Testamento y se repite tres veces más en el Nuevo Testamento para mostrar que la confianza en Dios es el centro de la vida espiritual.
Cuando Habacuc escribió: "el justo por su fe vivirá", estaba expresando una verdad eterna que ya se había modelado en la vida de Abraham. El hombre justo "vivirá" en el sentido de que no enfrentará el juicio de Dios; en cambio, por su fe en Dios, se le ha otorgado vida eterna. Así pues, «el justo vivirá por la fe» significa que la justificación que no se encuentra en la ley se recibe por la fe en Cristo Jesús. Por lo tanto, cuando una persona cree en Jesús, es justificada y vivificada.
Vivir por la fe implica tomar la decisión de actuar basados en lo que nuestro corazón cree. La fe siempre responde a la Verdad con Acción. Dios nos dice en su Palabra que algo es verdad o hace una promesa y nosotros actuamos basados en ello. La fe conecta el poder de Dios a nosotros, no es que tengamos una fe grande sino un Dios grande que está muy cerca para bendecirnos.
Bendecido día.