ÉL CONOCE MI NOMBRE

Escrito el 01/10/2026
Iglesia del Nazareno Cali


"Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimi; te puse nombre, mío eres tú” (Isaías 43:1-7)

Esta es una promesa de amor, rescate y pertenencia que Dios le da a su pueblo en momentos de miedo y dificultad. Dios nos invita a reconocer nuestra identidad ya que somos vistos y valorados con amor incondicional. En un mundo que a menudo nos hace sentir insignificantes, este versículo nos recuerda que no somos desconocidos; somos hijos del Creador que nos conoce por nombre y manda a no tener miedo. 

Comienza con una declaración de Dios sobre sí mismo: "Así dice Jehová, Creador tuyo, Jacob, y Formador tuyo, Israel". Dios se presenta como Creador y Formador del pueblo de Israel. Estas dos palabras destacan el Poder y la Sabiduría de Dios como creador, también su cuidado y compasión como formador. En otras palabras, Dios no solo creó a Israel, sino que también se preocupó por prepararlos para que pudieran cumplir su propósito en la tierra. 

"No temas, porque yo te redimí" Dios se presenta como protector y salvador de su pueblo. Redimir significa rescatar, liberar o pagar un precio por alguien. Dios recuerda que ya ha salvado a su pueblo antes y que tiene el Poder para protegerlo de nuevo.

"Te puse nombre” Al afirmar que Dios le ha puesto nombre a su pueblo, Dios está diciendo que los conoce profundamente y que los ha identificado como suyos. Esto significa que los creyentes tienen una identidad única y segura en Dios. “Mío eres tú” Indica pertenencia y seguridad absoluta. Quien le pertenece a Dios cuenta con su respaldo, cuidado y defensa ante cualquier problema 

Hoy la Escritura nos recuerda la verdad sobre quiénes somos en Dios. Somos creados y formados por Él, redimidos y protegidos, conocidos profundamente por Él. Esta verdad debería inspirarnos a confiar más en Él y a buscar su Voluntad para nuestras vidas, sin importar las circunstancias que enfrentemos, somos profundamente conocidos y amados por Dios.

Bendecido día.