"El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas" (Mateo 12:35)
Este versículo es un recordatorio importante sobre el poder de las palabras y las acciones. Mateo enseña que estas revelan fielmente lo que guardamos en nuestro interior, ya sea bondad o maldad.
El mensaje es muy claro, lo que guardamos en el corazón es lo que se revelará a través de nuestras palabras y acciones. Si el corazón está lleno de bondad, amor y compasión, así serán nuestras palabras y acciones. Pero, si el corazón está lleno de rencor, amargura u otro sentimiento dañino, las palabras y acciones revelarán esa condición.
Jesús usó una metáfora, él se refirió al corazón del hombre como un depósito o tesoro (pensamientos, intenciones, valores). Lo que se acumula en el corazón se convierte en lo que muestra hacia afuera. Por esta razón, las palabras y los actos no ocurren por casualidad; son el reflejo directo de la condición espiritual del alma.
Si el interior está transformado por Dios, saldrá amor y verdad; si abunda el egoísmo o el engaño, tarde o temprano se manifestarán en críticas o maldad
Amigo, el Señor Jesús nos anima a tomar conciencia de lo que hay en nuestro corazón, a identificar y renunciar a esos sentimientos negativos nutriendo nuestros pensamientos y emociones con su Palabra. Ahora es el momento de comenzar a llenar nuestro corazón con ese buen tesoro, nunca es demasiado tarde para mejorar y hacer conforme a su Voluntad.
Bendecido día.