“Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” (2 Co 10:5)
El mundo en el que vivimos está lleno de ideas y filosofías que se oponen al conocimiento de Dios, por esa razón el apóstol Pablo en esta carta, exhorta a los cristianos a derribar esos argumentos y altiveces que se levantan contra la Palabra de Dios.
Los argumentos y altiveces son ideas y pensamientos que se elevan contra el conocimiento de Dios. Pueden ser enseñanzas, filosofías o creencias que contradicen la Palabra de Dios. El enemigo sabe que una de las maneras más efectivas para alejarnos de Dios es introduciendo mentiras y medias verdades en nuestra mente. Es por eso que debemos estar alerta para discernir lo que es verdad y lo que no lo es.
¿Cómo podemos derribar esos argumentos? Pablo lo dice: llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo. Esto significa que debemos hacer esfuerzos para controlar nuestros pensamientos y obedecer a la Voluntad de Dios. Debemos someter toda idea y pensamiento a la autoridad de Cristo y sí esas ideas o pensamientos no son coherentes con la Biblia, debemos rechazarlos.
Derribar argumentos y altiveces es una tarea desafiante que todos los cristianos debemos enfrentar. Recordemos que nuestra mente es un campo de batalla donde se luchan nuestras convicciones más profundas, Dios nos invita a tomar control de nuestros pensamientos, dejándolos cautivos ante Su verdad.
Este llamamiento a la obediencia no es una carga, sino una valiosa oportunidad para tener un mayor conocimiento de Dios, una relación más profunda con Él y una vida más plena y abundante.
Bendecido día