Base bíblica: 3 Juan 1:2.
Introducción:
La Biblia es el libro más completo que el ser humano haya conocido. Las complejidades del Hombre y los fenómenos de la sociedad, claramente están reflejados en él.
En la Biblia encontramos la verdad de Dios. Todo cuanto usted pretenda saber acerca de la vida y la muerte está en éste maravilloso libro.
Uno de los temas más interesantes que encontramos en sus sabias páginas es el financiero. La voluntad de Dios es que usted sea un buen mayordomo y prospere. Estos son algunos consejos para lograrlo:
- Honre a Dios.
Honra al SEÑOR con tus riquezas y con los primeros frutos de tus cosechas, así estarán repletos tus graneros y rebosantes tus depósitos de vino. Proverbios 3:9-10.
Cuando usted honra a Dios, está marcando un precedente espiritual. Lo que en realidad está haciendo es demostrar con acciones concretas que usted ama a Dios y que Él ocupa el primer lugar en su vida. Eso es honra.
Dios merece lo mejor. Por eso se le ofrece lo primero, lo fresco. Cuando en su corazón está el deseo de darle a Dios lo mejor, el Cielo no se reservará nada, su vida y su casa serán abundantemente bendecidas.
Si usted es un cristiano, nunca olvide que el 10% del fruto de su trabajo le pertenece a Dios. Si aún no lo es, acepte el reto de comprobar lo que Dios puede hacer en su vida según lo declaró Malaquías (3:10).
- Planee sus gastos.
Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? Lucas 14:28.
Si usted diezma y ofrenda, pero no es organizado con sus gastos, será difícil que pueda ver el fruto de su trabajo lo cual producirá desilusión o profunda frustración. Jesús nos enseñó que el cálculo es una herramienta para el creyente.
En contraste con lo que muchos afirman, calcular no es sinónimo de incredulidad, sino de sabiduría y prudencia. Cuídese de las deudas, hay cosas que usted no necesita y aun así, podría terminar cediendo a la presión para encontrarse luego estresado e imposibilitado para pagar.
No se deje llevar por la emoción o el deseo desesperado de tener algo, evalúe primero si en verdad lo necesita. Cuídese de decirle sí a las llamadas de bancos o agentes de préstamos. Sea prudente.
- Ahorre.
Tesoro precioso y aceite hay en la casa del sabio, pero el necio todo lo disipa. Proverbios 21:20.
Los expertos aconsejan ahorrar mensualmente el 10% de los ingresos. Los ahorros son muy útiles porque usted debe tener una fuente a la que pueda ir en caso de una emergencia o de una buena oportunidad.
No gaste todo lo que gana, sea sabio y desafíese a vivir sin ese 10% que los expertos aconsejan ahorrar. Piense en el futuro y proyéctese. No desperdicie el recurso que Dios ha puesto en sus manos, más bien, optimícelo.
Sabio no es el que mucho gana, sabio es aquel que tiene la inteligencia para tener entre sus reservas un tesoro útil para él o para su descendencia. Propóngase éste año evitar gastos innecesarios. Sea ahorrativo.
Conclusión
Dios desea ayudarlo a prosperar. Él es bueno y todo lo hizo en abundancia. La miseria no es su plan, pero es necesario que usted replantee la manera como usa y administra los recursos que Él le da. Haga cambios importantes en la forma en que usa los recursos financieros y así verá como Dios lo prosperará.