Tema de la semana: “Ame".
Texto: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros”. Juan 13:35.
Introducción: el apóstol Pablo dijo que nada en la vida tiene sentido cuando el amor no está presente. Tenía razón. Imagine a una familia que no se ama. Imagine a una pareja de esposos que permanecen juntos pero en sus corazones no hay ninguna clase de afecto. Haga el ejercicio de pensar en un trabajo por el cual usted no tenga el más mínima medida de amor. Debemos reconocerlo, la vida sin amor es tortuosa.
La voluntad de Dios: el deseo de Dios es que nuestros deseos, nuestras relaciones y nuestras acciones, estén siempre sujetas a la ley del amor. El amor sensibiliza nuestro corazón y nos permite pensar en el bienestar de los demás. La Biblia dice que el amor no desconoce la paciencia, jamás busca hacer daño y tampoco es egoísta. Todo cambia cuando nos disponemos para ser llenos del amor de Dios. Permita que Dios ponga amor en su corazón y entonces:
1. Manifiéstelo: la vida es corta y el tiempo pasa tan rápido como un suspiro. No vale la pena dar lugar a las enemistades o a los pleitos. Siempre valdrá la pena manifestar lo que sentimos antes de que la muerte nos enmudezca para siempre. ¿A quién debe confesarle su amor? ¿A su cónyuge? ¿A sus hijos? Si usted lo hace, hágalo más seguido. Demostrar amor no significa que esté mostrando debilidad. Tampoco debe sentir temor de hacerlo, pues la Biblia dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor…” 1 Juan 4:18.
2. Demuéstrelo con acciones: la manifestación del verdadero amor incluye acciones concretas en favor de aquellos que decimos amar. Todas las personas gozan de un lenguaje particular a través del cual reciben amor. Para algunas de ellas, el amor se recibe a través de las atenciones, otros a través de los regalos o quizá de una buena inversión de tiempo. Decir que usted ama no es suficiente, las acciones son indispensables.
3. Valore el amor de los demás. ¿valora el amor de su familia? ¿valora el amor de su pareja? ¿valoras el amor de tus padres? La mejor manera de valorar el amor, es respondiendo con fidelidad y compromiso. Si todos valoráramos el amor que otros tienen por nosotros, nuestras relaciones serían ampliamente saludables. Lo invito a que se haga consciente de que alguien le ha confiado su corazón, entonces no lo destruya, cuídelo y alguien más cuidará el suyo.
Desafío: no tema manifestar amor. El deseo de Dios es que usted sea libre para amar y libre para ser amado. Recuerde que el distintivo más notorio y espiritual de un hijo de Dios, es su resolución a amar y a manifestarlo sin temor a luego sentirse desilusionado.