Es tiempo de edificar

Escrito el 06/01/2026
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


Edificamos, pues, el muro, y toda la muralla fue terminada hasta la mitad de su altura, porque el pueblo tuvo ánimo para trabajar. Nehemías 4:6


El pueblo tenía el respaldo de Dios, pero, para construir el muro, precisó de ánimo para trabajar.

Si tan solo usted tuviera ánimo para hacer las cosas, los resultados al final del día serían extraordinarios.

Cada acción que usted deba efectuar requiere de un buen ánimo, si es que quiere alcanzar el éxito deseado. Amar a su cónyuge requiere ánimo; servir a Dios también requiere ánimo.

¿Cuántas cosas hace con buen ánimo? Créame, los resultados nunca serán los mismos cuando está animado y cuando no lo está.

No podemos comprar ánimo, pero sí podemos pedirlo. Nadie puede vender ánimo, pero sí puede inspirarlo en otros.

Dios quiere darle el ánimo que necesita. Quizá hoy su medida de ánimo esté muy baja.

Es probable que esté desanimado por causa de una crisis familiar o por causa de una circunstancia financiera.

Cuando eso pasa, toda la esperanza y el deseo de emprender cualquier acción se reducen y entonces la fuerza abandona su cuerpo y el desaliento perturba su alma.

Examine bien el origen de lo que está sintiendo. Quizá, usted no necesita dinero, pero lo que en verdad necesita es aliento para trabajar.

Tal vez, la crisis familiar o matrimonial que está atravesando le esté exigiendo, sobre todo, ánimo para sobreponerse a las crueles tempestades que amenazan su futuro.

Ningún trabajo o proyecto será imposible, y menos difícil, cuando el ánimo se hace presente.

Sea honesto con usted mismo. Su muro no es tan alto; lo que, en realidad, requiere urgentemente es el ánimo para escalarlo y pasar al otro lado.

No se detenga en su batalla, reciba el aliento fresco del Espíritu Santo y continúe hacia su meta.

Trabaje con ánimo, ore con ánimo, ame con ánimo. Diríjase a la soledad de su lugar secreto y pídale a Dios que refresque su alma y ponga ánimo pronto para seguir sus pasos.

En todo lo que emprenda, haga una inversión significativa de ánimo y pronto verá impresionantes resultados.

Amado lector, le deseo un bendecido día.