¿Tratará o lo hará?

Escrito el 11/02/2026
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


Simplemente di: “Sí, lo haré” o “No, no lo haré”. Cualquier otra cosa proviene del maligno. Mateo 5:37 (NTV)


La vieja y mediocre expresión “trataré” sigue haciéndonos daño. Con frecuencia decimos: trataré de pagar mi deuda, trataré de ser fiel a mi hogar, trataré de trabajar o trataré de obedecer a Dios. Dichas expresiones reflejan, casi siempre, una clara ausencia de determinación. 

Si usted verdaderamente quiere tener éxito, debe eliminar de su vocabulario la palabra “trataré”. Tratar no es suficiente cuando necesita tener una actitud de resolución.

Las personas que se pasan la vida “tratando” no alcanzan nada y a menudo viven inconformes con ellas mismas.

No trate más, simplemente hágalo. No trate de leer la Biblia, hágalo; no trate de orar, ore; no trate de ser fiel a su cónyuge, simplemente hágalo; no trate de cortar con esa relación que no le conviene, decídase y hágalo.

Jesús dijo: "Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede". No se excuse más. No diga que tratará de ser más espiritual, simplemente conviértase en una persona espiritual.

Aplazar lo que debe hacer ahora podría echar a perder la gran bendición que está por recibir. Sea honesto con usted mismo, exíjase más y haga lo que debe hacer; no lo aplace más.

Si usted trata de bajar de peso, pero no decide alimentarse bien y hacer ejercicio, entonces no alcanzará su objetivo. Si necesita librarse de hábitos destructivos o de viejas costumbres que opacan la obra del Espíritu en su vida, entonces necesita disponerse por completo a Dios y debe hacerlo hoy, no mañana.

Sepa una cosa: la diferencia entre la bendición y la maldición está al alcance de una decisión. Dios dijo: Invoco a los cielos y a la tierra por testigos de que he puesto delante de ti la vida o la muerte, la bendición o la maldición. ¡Ojalá optases por la vida para que tú y tus hijos puedan vivir! Deuteronomio 30:19

Amado lector, esa decisión ni siquiera necesita ser evaluada; debe elegir lo que Dios le sugiere. No amarre su elección a las circunstancias o al tiempo, simplemente tome acciones. No lo aplace más.

No trate, hágalo; no lo aplace, decídase.

Bendecido día.