La jactancia destruye

Escrito el 19/02/2026
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


No se digan simplemente el uno al otro: “Estamos a salvo porque somos descendientes de Abraham”. Eso no significa nada, porque les digo que Dios puede crear hijos de Abraham de estas piedrasMateo 3:9


Cuídese de la actitud arrogante y de la conducta altiva. La belleza de los seres humanos viene en un empaque llamado humildad. 

Una actitud humilde le ayudará a mantener una correcta percepción de usted mismo.  

Usted se ama, se valora, se cuida, pero nunca piense que a los ojos de Dios tendrá más atención que un pecador. 

Creerse superior a los demás es peligroso, y es de necios. La verdadera espiritualidad es aquella que nos ayuda a ubicarnos en el lugar correcto. Soy luz, pero no juez. Soy sal, pero no puedo ocupar el lugar de Dios. 

La respuesta de los fariseos fue altiva, arrogante y orgullosa. Ellos pensaron que, por su distinguida ascendencia, no necesitaban arrepentimiento. 

Hoy, muchos cristianos, afiliados a una denominación y cobijados bajo el amparo de secas y vacías tradiciones, agonizan porque olvidaron el camino a la fuente de agua viva que es Jesús. 

Amado lector, puede que usted goce de privilegios sociales, financieros e incluso espirituales; sin embargo, deberá considerarse a sí mismo como un necesitado más. 

Usted necesita creer en Jesús de la misma manera como un joven creyente en la fe debe hacerlo. 

Cuídese de decir erróneamente: “Yo ya sé suficiente, lo aprendí hace mucho tiempo”. 

Nos perdemos de grandes bendiciones cuando creemos que la verdad de Dios es para otros y no para nosotros.

Nos podemos volver expertos identificando los errores de los demás, mientras ignoramos los nuestros. 

Establezca un compromiso espiritual fiel con Dios de velar y cuidar su corazón. No permita que se envanezca ignorando la gracia de Dios. Al contrario, busque la presencia del Espíritu Santo y pídale que le ayude a ser humilde. 

Recuerde que los humildes siempre encuentran una silla disponible y reservada en la primera fila. 

Paz y bien.