Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Marcos 12:30
Amar a Dios es la clave para el éxito en su vida como cristiano. Un cristiano no solo se diferencia porque va a la iglesia, ora y lee la Biblia; sino porque la gente puede ver que esa persona, en verdad, ama a Dios.
¿Qué es amar a Dios? Amar a Dios es “hacerlo el Primero” en nuestra vida. Es amarrar nuestra voluntad a la suya y nuestros sentidos a su dirección.
Cuando usted se dedica a amar a Dios sobre todas las cosas, el pecado le generará repulsión y rechazo, en vez de interés o curiosidad.
Dios desea ser amado por usted. La Biblia nos enseña que Dios busca su obediencia y temor reverencial. Sin embargo, sobre todas esas demandas, Jesús dijo que había un principal mandamiento: amarlo.
La diferencia entre obedecer o temer a Dios, y amarlo; es que puede elegir hacer lo primero pensando en usted, en su bien, en su bienestar, en su futuro. Usted no quiere perder.
Pero amar a Dios, es algo que decide hacer por Dios, no por usted mismo. Decide a quien entrega su amor y elige a quien le da el primer lugar en su vida.
Dios no quiere ser amado por conveniencia, Él desea ser amado porque así usted lo decide.
La esencia del matrimonio es el amor; por esa misma razón nos casamos. El amor es el vínculo que nos permite mantener un pacto. Fuera de esa razón habrán otras, pero la más importante es el hecho de amar al otro.
Lo mismo ocurre con Dios. Amarlo es, en esencia, lo mejor que puede hacer. Decidir que Dios sea el primero en su vida le permitirá alcanzar el bienestar que tanto desea.
Entienda algo: Dios no quiere su interés, Dios quiere su amor. Dios no quiere que usted lo atienda, Dios desea que lo ame.
Ame a Dios. No ame al mundo. No ame los deseos con los que el mundo intentará cautivarlo para luego destruirlo.
Dios desea ocupar el primer lugar de su corazón. Nada puede ser más importante en su vida que Él.
Cuando en realidad amamos a alguien, ciertamente nos esmeramos por agradar a esa persona. Eso es exactamente lo que debe pasar en su caminar con Dios.
Viva para agradar a Dios; disfrute hacer la voluntad de Dios. Ame a Dios primero y luego piense en todo lo demás.
Ame a Dios con lo que siente, con lo que piensa y con lo que hace. Si usted ama a Dios, entonces piense en Él y pase tiempo con Él. Esfuércese por agradarlo y le aseguro que será muy bendecido.
¡Bendecido día!

