Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino. Salmos 119:105
En tiempos del rey David, las lámparas eran imprescindibles. Cuando el sol se ocultaba, nada resultaba ser tan importante en casa, como una lámpara cargada de aceite.
Los mandamientos de Dios son para el cristiano, lo que la lámpara es para una familia que anda a oscuras, a tientas.
Nada es tan importante en su vida, como lo es el consejo de Dios reinando en su corazón.
Usted tiene la bendición de acudir a la palabra de Dios cuando necesite dirección para tomar decisiones.
Quizá usted sienta que está caminando a tientas en medio de la más oscura noche, aun así, hay una luz que permanece encendida para alumbrar su camino, aquella luz proviene de la Palabra de Dios.
No hay tiniebla alguna que la luz de las Escrituras no pueda disipar. La duda y la angustia no pueden resistirse ante las fieles promesas de Dios para usted.
Le diré una verdad importante. La luz, no siempre es necesaria para encontrar cosas perdidas; a veces lo es, para encontrarnos a nosotros mismos.
Sí; usted puede sentirse desubicado, perdido entre tanta gente y tantos desafíos. Ahora bien, serán los mandamientos de Dios los que le darán su carta de viaje.
Usted no debe moverse de acuerdo a las exigencias de las circunstancias, muévase de acuerdo a los mandamientos de Dios.
Consulte las Escrituras, ellas no le ocultarán un consejo oportuno a un corazón rendido y necesitado.
Escuche la voz de Dios, Él quiere hablarle hoy. No se apresure a tomar decisiones sin antes conocer cuál es el pensamiento de Dios acerca de lo que le está inquietando.
Si usted camina de acuerdo a la Palabra de Dios, le aseguro que usted no tropezará, porque en las Palabras de Dios no hay tropiezo ni sombra de duda.
Usted puede confiar en Dios ciegamente, y si confía en Él, entonces también puede confiar en sus palabras.
Vaya a la Biblia cuando tenga preguntas y hágalo también cuando crea tener respuestas. El consejo de Dios lo guardará de extraviarse.
¡Feliz y bendecido día!