Temor

Escrito el 09/02/2026
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


 

“Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay, Señor! nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.” Éxodo 4:10


Moisés fue honesto consigo mismo. Reconocía que tenía limitaciones que, desde su perspectiva, podían impedirle cumplir eficazmente la tarea que Dios le estaba encomendando.

Tal vez usted también lucha con inseguridades a causa de sus debilidades o limitaciones. Sin embargo, Dios no descarta a nadie por esa razón, pues Él mismo declara que “su poder se perfecciona en la debilidad”.

Mientras usted puede estar concentrado en lo que siente que no puede hacer, Dios está viendo una oportunidad para glorificarse en su vida y manifestar las virtudes que nacen de la fe.

Existe una diferencia profunda entre reconocer una debilidad y vivir en la victimización. Dios obra poderosamente cuando reconocemos nuestras debilidades con humildad, pero poco puede hacer mientras nos asumimos como víctimas permanentes.

Reconocer la debilidad es una expresión de humildad; victimizarse, en cambio, conduce a la parálisis espiritual.

Amado lector, Dios quiere ayudarle. Tal vez usted piensa que no califica o que no es suficiente, pero hoy le exhorto a aceptar el llamado que Dios le está haciendo.

No viva de excusas. Las excusas solo limitan el crecimiento y no reflejan la identidad que Dios le ha dado.

Es posible que en el pasado haya sido herido, ridiculizado o desanimado, pero ha llegado el tiempo de cortar con esos recuerdos que aún pesan. Perdone a quienes le ofendieron, crea a Dios y enfrente sus complejos con fe.

Usted es una nueva criatura en Cristo. Por lo tanto, entienda que cualquier debilidad que identifique mientras camina en el propósito de Dios puede ser transformada por la obra del Espíritu Santo.

Amado creyente, no renuncie al llamado divino. Dios le ayudará. Así como sostuvo a Moisés durante su travesía por el desierto, de la misma manera lo sostendrá a usted si decide obedecer.

Aquello que hoy considera una incapacidad será el depósito donde Dios derramará Su gracia y Su poder.

Tome decisiones. Confíe en lo que Dios puede hacer y descanse en Él.

Bendiciones.