Santidad

Escrito el 28/02/2026
Pr. Gustavo A. Muñoz L.


Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 1 Tesalonicenses 5:23


La vida cristiana demanda de nosotros integridad. Dios desea que busque la pureza siempre. Una renuncia a los modelos pecaminosos del mundo es totalmente necesaria si es que queremos agradar a Dios en todo.

Esta es la razón por la que muchas personas rechazan a Jesús. Les cuesta desprenderse de un estilo de vida basado en los apetitos de la carne y gustos por las cosas de este mundo. De hecho, creen imposible liberarse de los sistemas pecaminosos de las tinieblas.

Amado lector, sea estricto con usted mismo. Exíjase más. No deje que el sentir del Espíritu Santo en su corazón muera. Usted fue apartado para los propósitos de Dios, entonces piense de manera diferente.

No se contamine; más bien, busque la rectitud en todo. Usted podrá flaquear, pero Dios lo levantará de nuevo. No se conforme, sea atrevido y busque con toda su alma la santificación de todo su ser.

Dios espera que usted se mantenga alejado de toda especie de contaminación, pues Él lo creó en un estado de pureza total. Por esa razón, conserve la santidad que el Espíritu Santo ha logrado en usted.

Ore en este día con el firme deseo de que el Espíritu Santo le revele aquello que pudiera estar contristándolo. Su mayor bendición será recibir un bautismo en el Espíritu que afirme su carácter cristiano.

Recuerde bien, la santidad no es algo que usted puede obtener por sí solo; usted siempre requerirá la ayuda del Espíritu Santo. La buena noticia es que Él está dispuesto a bendecirlo y a purificarlo.

Dios desea santificarlo. Quiero acompañarlo a orar durante este día por su santidad personal y también por la santidad de la iglesia. ¡Hagámoslo!

Acompáñeme.