“No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad” (Fil 4:11-13)
Como cristianos, muchas veces nos encontramos a personas que deshonran a Dios y parecen tener más éxito que nosotros. Dios realmente desea que estemos satisfechos con lo que Él provee para nosotros.
La envidia no permite ver lo que tenemos, siempre deseamos lo que tiene otra persona. (Stgo 4:2)
El egoísmo no permite compartir las bendiciones que hemos recibido. (Hch 2:46)
¿Cómo podemos disfrutar las cosas que Dios nos da?
El deseo de Dios es que nosotros seamos felices. La felicidad es una decisión que nosotros determinamos a nivel personal y familiar.
Disfruta cada cosa que Dios te da sea grande o pequeña, la verdadera felicidad consiste en disfrutar lo que si tienes, mira a tu alrededor y te darás cuenta de que eres un bendecido de Dios, hay personas que tiene muchos bienes materiales, pero no una familia, tienen casas, pero no un hogar.
Agradece cada día a Dios por lo que Él ha puesto en tus manos. Dios te ha dado una familia, provisión para que la administres, ha puesto una iglesia para que le adores y le sirvas.
No es fácil comprender lo que es contentamiento, algunas personas piensan que nunca debemos estar satisfechos con lo que tenemos, pero Dios desea que estemos felices con lo que él nos da, y que lo disfrutemos a plenitud.
“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.” (Hebreos 13.5,6)

