“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.” (Salmos 121:1,2)
Las promesas de Dios están a nuestro alcance, Dios prometió nunca dejarnos ni abandonarnos, prometió proveer para nosotros siempre. David experimentó esta promesa de una manera personal y real. Él logró ver al transcurrir su vida y su caminar con el Señor, la provisión y el cuidado de Dios diariamente. Alcanzó a ver durante su vida que aquellos que buscaban al Señor, eran aquellos que siempre experimentaban su bendición.
(Salmos 37:25,26) “Joven fui, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su descendencia que mendigue pan. En todo tiempo tiene misericordia, y presta; Y su descendencia es para bendición”
David habló de su propia experiencia. Señaló que Dios se preocupa por el que confía en Él y camina en Su justicia. No era desamparado y su descendencia también era bendecida. Este fue el testimonio de David después de muchos años al ver la fidelidad de Dios, David quería que otras generaciones también confiaran en Dios. En tiempos de escasez, el justo no solo recibe la provisión de Dios, sino que con un corazón generoso puede también ayudar a otros en necesidad.
Si aplicamos esta verdad a nuestra vida, ¿Por qué vivir llenos de preocupaciones? Él tiene especial cuidado de nosotros. El Señor nunca nos va a desamparar, solo hay que vivir dependiendo de Él haciendo su voluntad. Todos nuestros días están seguros en Dios.
Amigo, si la situación económica o laboral es su mayor preocupación en este tiempo, aprópiese de estas benditas promesas, la palabra de Dios dice:
(Sal 34:10) “los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.”
(Sal 34:19) “Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová”
(Sal 37:19) “No serán avergonzados en el mal tiempo, Y en los días de hambre serán saciados”,
(Sal 55:22) “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; No dejará para siempre caído al justo”
Ahora declara con fe: “Jehová es mi Proveedor”

