OBEDIENCIA Y BENDICION

Escrito el 09/07/2026
Iglesia del Nazareno Cali


Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas”. (Josué 1:8,9)

Como la bendición sigue a la obediencia, este pasaje nos da las instrucciones para que el cumplimiento de las promesas de Dios, sean una realidad cuando nuestra actitud es la correcta. Las promesas de victoria, provisión abundante y paz llegarán si somos obedientes a Dios. El Señor repudia el pecado y lo castiga con firmeza, pero también bendice al que persevera y obedece sus mandatos.

La continua meditación en su Palabra y el permanecer fieles, son la clave para la bendición y la bienaventuranza. Esto debe ser un fundamento sólido para nuestro crecimiento espiritual. La vida y el liderazgo de Josué demuestran que la madurez espiritual no se logra estando al margen de Dios, sino cuando se tiene una estrecha y responsable relación de dependencia con Él. Para ser victoriosos en nuestra vida cristiana debemos rendirnos a Dios; y para guiar a otros, debemos seguirle.

Al final de su vida Josué testificó “Y he aquí que yo estoy para entrar hoy por el camino de toda la tierra; reconoced, pues, con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, que no ha faltado una palabra de todas las buenas palabras que Jehová vuestro Dios había dicho de vosotros; todas os han acontecido, no ha faltado ninguna de ellas” (Jos 23:14)

Reconocer la fidelidad de Dios a su Palabra debe llevarnos a ser fieles también, porque Dios no falta a ninguna de sus promesas. Esforcemos y seamos valientes para permanecer en Él y no desviarnos del camino del Señor.

“Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que Moisés siervo de Jehová os ordenó: que améis a Jehová vuestro Dios, y andéis en todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma” (Josué 22:5)