ACCIONES MÁS QUE PALABRAS

Escrito el 15/07/2026
Iglesia del Nazareno Cali


“para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo” (Fil 2:15)

Pensemos un poco en este pasaje y reflexionemos, una acción vale más que mil palabras. ¿Qué ven las personas en nuestras acciones? ¿Estamos glorificando a nuestro Padre Celestial o estamos actuando de forma contraria a lo que creemos? ¿Estamos haciendo lo que Jesús hubiera hecho?

“Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos". (Mt 5:15-16)

El Señor dice que somos la luz de este mundo y que debemos brillar de tal manera que otros vean a Cristo en nosotros. ¿Estamos ocultando nuestra luz?

El Señor manda a no esconder la luz del resto del mundo, podemos estar haciéndolo cuando callamos en vez de hablar de Él, cuando hacemos lo que todos hacen y no lo que Dios pide hacer, cuando ignoramos las necesidades de nuestro prójimo.

"Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. (Mt 5:13,14)

Dios también nos llama a ser sal, que nuestro carácter y nuestros principios cristianos, revelen su Presencia de tal manera que al tener contacto con los demás, podamos detener la corrupción de esta generación. Pero que pasa, si la sal se desvaneciere, se vuelve insípida, pierde su capacidad de salar. En términos espirituales podemos decir que si el cristiano pierde la gracia que lo hace bendición para sus semejantes, carecería de los elementos para poder llevar el evangelio a este mundo.

Debemos presentarnos de tal manera que los demás vean a Cristo en y a través de nosotros, glorifiquen al Padre y que tengan la oportunidad de ser redimidos.

“El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo”. (1 Juan 2:6)