“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.” (2 Co 5:17)
La frase "de modo que" nos remite a los (v.14-16) donde Pablo dice que todos los creyentes han muerto con Cristo y ya no viven para sí mismos. Nuestras vidas ya no son de este mundo; ahora son espirituales.
Nuestra "muerte" es la de la vieja naturaleza pecaminosa que fue clavada en la cruz con Cristo. Fue sepultada con él y así como él fue resucitado por el Padre, así también nosotros somos levantados para "andar en vida nueva" (Ro 6:4). Esa nueva persona que fue levantada es la que Pablo menciona como la "nueva criatura".
Para entender la expresión “nueva criatura” primero debemos entender que es algo creado por Dios. (Jn 1:13) dice que el nuevo nacimiento ocurre solo por la Voluntad de Dios quien creó algo totalmente nuevo y único.
En segundo lugar, "las cosas viejas pasaron". Lo "viejo" se refiere a toda nuestra vieja naturaleza, el orgullo, el gusto por el pecado, nuestros hábitos y pasiones pasadas.
Las cosas viejas quedaron clavadas en la cruz, por tal razón la nueva criatura pone su mirada en Cristo, se deleita en las cosas de Dios. Nuestros propósitos, sentimientos, deseos e ideas ahora son diferentes.
Cuando nos convertimos en discípulos de Cristo, dejamos de ser lo que éramos. Nuestra identidad principal ahora es la de ser Embajadores de Cristo y una de nuestras tareas principales como embajadores es reconciliar a las personas con Él.
"Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios” (2 Co 5:20)
Bendecido día.

