CORAZONES DE PIEDRA

Escrito el 25/08/2026
Iglesia del Nazareno Cali


“Porque somos hechos participantes de Cristo, con tal que retengamos firme hasta el fin nuestra confianza del principio, entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones...” (Heb 3:14,15)

Endurecer el corazón es una decisión propia, al tomar esa actitud, se cierra el corazón para querer escuchar la voz de Dios. Pero ¿que endurece nuestro corazón? El Pecado, pues nos aísla por completo de la Voluntad de Dios.

La biblia habla de Salomón, que por una decisión que tomó ante Dios, fue bendecido con riqueza, sabiduría y muchas cosas más. El rey Salomón superaba a todos los reyes de la tierra en riquezas y en sabiduría. Toda la tierra procuraba ver y oír la sabiduría que Dios había puesto en su corazón. Fue un rey muy prospero con la bendición de Dios, pero le pasó como a muchos que, en la abundancia, su corazón se endureció. Dios le había puesto reglas muy claras y él las ignoró por completo.

“Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses”. (1 Ry 11:1,2)

Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Él, pues se le había mandado que no siguiese a dioses ajenos; más él no guardó lo que le mandó Jehová. Salomón endureció su corazón. Siempre que el hombre pone sus deseos en el lugar que corresponde a Dios y siempre que sigue sus propios planes, está en camino de tener un corazón de piedra, una conciencia insensible y unos ojos ciegos.

Es muy fácil llegar a apartarse de Dios y endurecer el corazón, pero es de todos nosotros tomar la decisión.

“Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en el mal.” (Pr 28:14)

Bendecido día.