"Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal" (Pr 3:5-7)
El libro de sabiduría enseña que debemos confiar plenamente en Dios y reconocer nuestra limitación humana y no depender solo de nuestra inteligencia
Cuando tenemos que tomar decisiones importantes, debemos buscar la guía de Jehová en vez de dejarnos llevar por nuestro propio criterio. Demostramos que confiamos en Dios cuando hacemos las cosas a su manera. Debemos confiar en él por completo.
En la Biblia se utiliza la palabra Corazón para referirse al ser interior: nuestras emociones, pensamientos y actitudes. Por eso, confiar en Dios con todo el corazón es más que un sentimiento; es una elección que hacemos porque estamos totalmente convencidos de que nuestro Creador sabe lo que es mejor para nosotros.
Reconocerlo en todos los caminos implica la necesidad de consultar a Dios para cada decisión diaria sea grande o pequeña y la promesa de Dios se hará visible, Él guiará nuestros pasos, quitará todo obstáculo y nos dará la dirección correcta.
Necesitamos confiar en Dios porque no podemos depender de nuestra manera de ver las cosas, que es imperfecta. Si tomamos decisiones o nos dejamos llevar por nuestros sentimientos, puede que esas decisiones al principio parezcan buenas, pero al final causarán muchos problemas.
Amigo, la invitación del Señor es a ser humildes y a reconocer nuestras limitaciones, no seamos autosuficientes pensando que todo lo podemos hacer solos, el secreto de un hijo de Dios es depender del amor y la misericordia del Padre Eterno. La Escritura dice: “...separados de mí nada podéis hacer”. (Juan 15:5)
Bendecido día.

