PUEDO, PERO NO DEBO

Escrito el 16/10/2026
Iglesia del Nazareno Cali


“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.” (1 Co 10:23)

El apóstol Pablo escribe a la comunidad cristiana de Corinto y les anima a no caer en las tentaciones mundanas y a mantener su fe firme en Dios. Los invita a reflexionar sobre el equilibrio entre la libertad y la responsabilidad.

No todo lo que se puede hacer se debe hacer, tener libertad para hacer algo no indica que eso sea una buena decisión. A diario nos enfrentamos a decisiones que parecen inofensivas, pero que pueden afectar nuestro bienestar espiritual; no todo lo que es permitido nos beneficia. 

Este pasaje nos muestra que la libertad y la responsabilidad cristiana van de la mano. En el caminar con Dios, tenemos libertad para tomar nuestras propias decisiones, pero también somos los responsables de elegir y hacer lo correcto a los ojos de Dios. 

Muchas cosas en este mundo parecen atractivas, pero no todas son buenas para nosotros. Es nuestra responsabilidad discernir entre lo que nos beneficia y edifica y lo que no conviene.

¿Cuándo debemos aplicar este consejo? 
Esta Escritura podemos aplicarla por ejemplo a las decisiones relacionadas con nuestra condición física, a las decisiones sobre cómo gastamos nuestro tiempo y recursos, a las prioridades que le estamos dando a nuestra familia.  

A través de la oración y la reflexión en la Palabra de Dios, podemos aprender a discernir lo que es bueno y edificante para nuestra fe y para las personas que nos rodean. 

Amigo, recuerde, “Todo nos es lícito, pero no todo nos conviene”

Bendecido día.