“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.” (Salmo 34:18)
Hay momentos en los que el corazón se siente destrozado. Dolor, decepción o pérdidas pueden dejarnos contritos de espíritu, sin fuerzas y sin palabras, pero este versículo trae una hermosa promesa .
El escritor dice que Dios no se aleja de los quebrantados. Al contrario, se acerca. Dios no desprecia un corazón herido ni ignora el espíritu abatido. Se acerca con ternura y lo salva.
No necesitamos presentarnos fuertes ante Él, no hace falta fingir que estamos bien. Dios se acerca precisamente cuando estamos rotos. Su presencia es el lugar más seguro para un corazón quebrantado.
Contrito significa quebrantado o abatido de corazón, del latín Contritus, que significa “triturado” “molido”. En el contexto bíblico describe a una persona cuyo espíritu está roto, humillado y arrepentido.
No se refiere solo a alguien triste, sino a alguien que reconoce su necesidad delante de Dios. Está humillado por su pecado o por el dolor. Tiene el corazón sensible y receptivo a Dios
El Salmista dice que “Jehová salva a los contritos de espíritu” y se refiere a todos aquellos que están espiritualmente abatidos, se sienten rotos por dentro y vienen a Dios con humildad y dependencia
Amigo, Dios no desprecia tu estado, todo lo contrario, Él se acerca especialmente a quienes tienen el corazón quebrantado o necesitado de su Presencia.
Si hoy te sientes así, recuerda: no estás solo. El Señor está cerca. Él ve tu dolor, entiende tu llanto y tiene poder para sanar y levantar.
Oramos, “Señor, gracias porque estás cerca de los quebrantados. Acércate a mi corazón herido. Sáname, levántame y renueva mi espíritu. Amén”
Bendecido día.

