Tema 46 - Sencillas reflexiones, profundas enseñanzas.


Iglesia del Nazareno Cali

Base bíblica: Proverbios 30:24-28.

Introducción

El capítulo se titula “Las Palabras de Agur” por la sentencia inicial. No se sabe nada de Agur hijo de Jaqué (v. 1). Puede haber sido, como Job y Baalim, un no-israelita que había llegado a conocer al Dios de la religión hebrea. Puede haber sido un respetado maestro no-judío, posiblemente contemporáneo de Salomón. Algunos han sugerido que Agur es simplemente un seudónimo de Salomón. Sin embargo, más significativo que la identidad exacta de Agur es el hecho de que sus palabras fueran consideradas dignas de ser incluidas en el Libro de los Proverbios.[1]

Asombra la personalidad y el estilo de este personaje que tenía en poca cosa su sabiduría, pero en alta estima el conocimiento y la sabiduría de Dios. Todo indica que fue un hombre dedicado a encontrar respuestas en las cosas sencillas de la vida y ciertamente logró su cometido. Su admiración por la naturaleza deja ver que tenía serios y profundos encuentros con la sabiduría de Dios cuando se dedicaba a observar con juicio, admiración y humildad, la manera en la que los animales viven. Consideremos algunas de las sabias enseñanzas de Agur registradas en la Palabra de Dios:        

  1. Prudencia (v. 25).

Las hormigas se anticipan a los malos tiempos. Entienden muy bien que el verano es el tiempo perfecto para trabajar duro y conseguir abundante provisión. La Biblia nos enseña a través de José, uno de los hijos de Jacob, que los tiempos suelen cambiar. José fue elegido para interpretar el sueño de Faraón que advertía que vendrían 7 años de abundancia y luego, 7 años de escases (Génesis 41:25-27). Lo que hicieron fue sabio: ahorrar durante el tiempo de producción para luego hacer uso de sus reservas. Si bien es cierto que Dios es proveedor en todo tiempo, el pueblo de Dios debe entender que el ahorro es un principio espiritual de todo sabio; pero el derroche es una acción necia.

  1. Resguardo (v. 26).

Los conejos se refugian en lugares seguros como piedras y peñas ubicadas en lugares altos. Sus patas y su poca fuerza les impiden diseñar su propio refugio, es por eso que buscan huecos bloqueados por rocas para vivir y reproducirse. Nosotros normalmente tenemos diversos refugios. ¿Cuál es el tuyo? Para muchos es el televisor, para otros los videojuegos, para otros el licor, una persona o incluso, una mascota. El salmista declaró: Es mi Dios, el peñasco en que me refugio. Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite! Él es mi protector y mi salvador. ¡Tú me salvaste de la violencia! 2 Samuel 22:3. Quien hace de Dios su refugio, no estará desprotegido jamás, Dios protege a los que en Él confían.    

  1. Unidad (v. 27)

Las langostas avanzan juntas. Este tipo de langostas son las de la tierra. Una de sus grandes virtudes, es el perfecto desarrollo del instinto de la unidad y el trabajo en equipo. Avanzan hacia su objetivo perfectamente alineadas. El orden y la “sujeción” mutua, las convierten en un implacable ejército.  A los seres humanos les causa excesiva dificultad unir esfuerzos para una misma causa, definitivamente no es cosa sencilla que la gente en la tierra se ponga de acuerdo. Por esta razón Jesús dijo: Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo. Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos. Mateo 18:19-20. ¿Consideras que tienes dificultades para trabajar en equipo? Cuando nos ponemos de acuerdo con otros, demostramos estar preparados para el obrar de Dios.

  1. Humildad (v. 28)

Las arañas (lagartijas en otras versiones) no codician el palacio y son potencialmente vulnerables al alcance de la mano de cualquier persona. Aquí una enseñanza: a veces, la forma más tonta de perder aquello que tanto deseamos, es creyendo que irremediablemente lo merecemos. Aquí hay un secreto: la humildad. La historia de la Biblia enseña que Dios hace grandes cosas con el humilde. Hay un destino privilegiado para todos aquellos que lejos de considerarse a sí mismos humildes, tienen un estilo de vida que refleja que su atención está en Dios y en sus mandamientos, más que en ellos mismos. Que están dispuestos a recibir un consejo y a darles la razón a los demás cuando la tienen. Esta verdad nos recuerda aquellas palabras de Jesús cuando dijo: Más bien, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó, te diga: “Amigo, pasa más adelante a un lugar mejor.” Así recibirás honor en presencia de todos los demás invitados. Lucas 10:14.

Conclusión

La vida cristiana requiere reflexión continúa. Observar y atender con cuidado a las muestras sabias de Dios, podría ahorrarnos grandes caídas y terribles fracasos. Entre ejemplos sencillos de la vida, usted puede crecer en sabiduría. Abra sus ojos espirituales y abrace las enseñanzas que Dios le está revelando.

 

[1] Comentario Bíblico Beacon.


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